El desarrollo web es un proceso dinámico que no se termina en el momento en que se publica su producto (sitio web) en Internet. Ahí es donde se inicia el más importante periodo de ajustes, optimizaciones, ampliaciones de funcionalidad, y gestión de contenidos.

Todo sitio web debería ir gradualmente adaptándose a las reacciones o espectativas de su público objetivo y a lo que se espera que ellos hagan, porque si no se estanca y muere.

La analítica web actual, nos permite sacar importantes conclusiones sobre cómo un website debe ir ajustándose dependiendo de su rendimiento, del grado de aceptación de sus usuarios, del tipo de tráfico recibido, de su capacidad de generar conversiones, de los patrones más frecuentes de navegación, etc.

A la guía conductora de este proceso se la conoce como Optimización de los Ratios de Conversión (o conversion rate optimization), que propone los cambios necesarios para maximizar los resultados de éxito propuestos e implícitos en los objetivos comunicacionales o comerciales.

Encarar el diseño de un sitio web de la forma equivocada...

Lamentablemente, las cuestiones mencionadas arriba casi siempre son omitidas o ignoradas por quienes necesitan tener un sitio web, lo cual trae una serie de problemas.

Casi a diario recibo consultas donde me plantean cosas como "Nosotros no necesitamos mantenimiento, nuestra web se actualizará una o dos veces al año", o "Quiero algo bien hecho para no tener que tocarlo más".

Estas expresiones son típicas de quienes no comprenden el desarrollo web como un proceso dinámico y permanente. La consecuencia es que consideren únicamente una inversión inicial para desarrollar y poner online un sitio web, pero no destinan recursos para el proceso de optimización y escalabilidad posteriores.

El ciclo iterativo del desarrollo web tiene esta forma:

  1. publicación de la primera versión de sitio web
  2. generación de tráfico cualificado y testing
  3. análisis de resultados (una vez por mes o por bimestre), y conclusiones para la optimización web
  4. implementación de pequeños cambios y publicación de la segunda versión de sitio web
  5. etc.

No es necesario contar con un gran presupuesto. Simplemente hay que idear un plan adecuado de escalabilidad, considerar los medios y recursos para generar tráfico, y construir el sitio con una solución tecnológica flexible y extensible que posea back-end para la sencilla administración de contenidos, como las que proponen los CMS actuales (sistemas gestores de contenido web).

En el éxito de un sitio web intervienen un número elevado de factores que se combinan de diferentes formas posibles. El resultado de estas interacciones es difícilmente predecible, aunque con una buena planificación web antes del desarrollo se puede optimizar el impacto y los resultados de la primer versión publicada del website.

Quiero un sitio web como este!

Otra manera curiosa de encarar un proyecto de Internet es pretender una web como la que tiene un competidor directo, sin tener la menor idea de la complejidad que reviste. Ingénuamente a veces se supone "si a mi competidor su sitio web le sirve, a mi también debería servirme publicar algo similar", lo cual puede ser cierto en ciertas condiciones excepcionales, pero no es una regla infalible.

Muchos sitios web que nos gustan y quisiéramos imitar llegan a ser tan completos y profesionales luego de años de constantes optimizaciones, agregados, y reformas. Es iluso creer que se puede lograr de un día para el otro un sitio web tan bueno como el de quienes les llevó años desarrollar y perfeccionar.

Consejos para plantear el desarrollo eficiente de un sitio web

- Del total de tu inversión disponible para el desarrollo de tu sitio web, asigna una parte a la inversión inicial (desarrollo y publicación) y otra parte a la inversión mensual necesaria para mantener, promocionar y optimizar tu sitio web

- Solicita que el diseño de tu sitio web se base en una tecnología CMS flexible y extensible (Como Joomla! o Wordpress, por ejemplo), que te permita la gestión agil de contenidos y sus funcionalidades.

- Comienza con una versión sencilla y mínima de tu sitio web, pero considera gradualmente que deberás seguir incorporándole contenidos o funciones, a medida que vayas detectando y conociendo las necesidades de tu público objetivo (usuarios / potenciales clientes)

No pretendas "ponerle de todo" a tu sitio web al principio, ni siquiera si contás con un buen presupuesto. Empieza con lo mínimo necesario y haz una lista de prioridades separando en etapas los requerimientos del desarrollo inicial y los requerimientos a implementar a futuro (plan de escalabilidad).

- Contrata consultoría profesional o planificación web, antes de encarar el desarrollo de tu sitio. Esto te permitirá ajustar tus requerimientos a la situación realista de tu sector o actividad en Internet, analizada por un experto/a en el tema.

- Asume el compromiso de hacer un seguimiento de los resultados de tu sitio web (al menos una vez por mes), y sacar conclusiones útiles que te permitan optimizar y avanzar

- Contrata un profesional o empresa que ofrezca como valor agregado su experiencia y conocimientos en otras areas complementarias al diseño web: negocios online, comercio electrónico, comunicación y marketing digital, etc.

- Es muy positivo analizar las web de la competencia, pero no debes perder el foco y necesitas centrarte en tus propios objetivos y situación particular.

 

En DDW contemplamos la escalabilidad de los proyectos de Internet, por eso te ofrecemos soluciones de diseño web que son flexibles, extensibles y fácilmente escalables o mira nuestros planes de mantenimiento de sitios web.