Cuando un sitio web no produce ningún resultado significativo la conclusión más común de sus propietarios es "la web no funciona y hay que rediseñarla". Nosotros desaconsejamos encarar re-diseños web, cuando no hay intenciones ni dinero para invertir mensualmente en incrementar el tráfico y los objetivos de conversión.

En DDW comprobamos que 8 de cada 10 Pequeñas y Medianas Empresas publica sus sitios web y luego no hacen nada más.

Una web mal diseñada no logra resultados positivos porque falla en alguno de los siguientes aspectos:

  • no tiene una identidad cláramente definida y no transmite confianza (más aún si no tiene una apariencia profesional)
  • no sabe comunicar el mensaje principal de la empresa o institución representada,
  • es incapaz de capturar el interés del público objetivo porque no tiene su propuesta cláramente presentada,
  • o simplemente no es eficiente al "convertir" intensiones de los potenciales clientes en acciones concretas

Pero también es cierto que un sitio web con un diseño in-me-jo-ra-ble no puede garantizar por si mismo ningún tipo de rendimiento ni mejoría con respecto a la situación anterior.

El secreto aquí radica en el plan de comunicación / marketing online, en cómo se ejecute y controle de manera permanente, en ciclos de un mes. Para esto es necesario una inversión mensual mínima, que la empresa debe disponer para mantenimiento web, publicidad y marketing online, de manera permanente.

Con un re-diseño web, podrás incrementar el ratio de conversiones de visitas a consultas, por ejemplo, pero si el nivel de tráfico es insuficiente, no obtendrás con una nueva web una mejoría significativa.

La conclusión entonces es: si piensas que tu sitio web necesita un re-diseño porque no te da ningún resultado, planteate cuánta inversión (o recursos) dispones mensualmente para actualizarlo y promocionarlo, si no estás dispuesto/a a hacerlo, nuestro consejo es que mejor no hagas nada, y dejes tu vieja web como está.