Las agencias digitales nos promocionamos mostrando y mencionando nuestros casos de éxito, aunque es cierto que en ocasiones fracasamos. Esto hay que decirlo!

Precisamente septiembre ha sido un mes difícil para nosotros, con dos casos/clientes que nos han enseñado mucho sobre los proyectos de marketing digital que no funcionan.

Nos constan también casos de fracaso ajenos cuando nos consultan clientes enojados o decepcionados que vienen de trabajar con colegas o competidores directos, y recurren a nosotros para ver si podemos mejorar sus propuestas y sus resultados.

El cliente que invierte dinero quiere resultados. El problema está en que los resultados no dependen solamente del desempeño de la agencia digital (o quien sea que promocione el producto o servicio). En un plan de marketing varias cosas pueden fallar, y no tener en cuenta el riesgo implícito que tiene cada negocio y cada acción promocional, dejándose llevar por el optimismo ingenuo de que en Internet todo es posible lograr, es un gran error.

Nuestros casos particulares de "fracaso" han radicado en lo que pudimos identificar como los dos factores principales

  1. la dificultad de vender ciertos productos o servicios, (por diversas circunstancias que no vienen al caso), y
  2. la "urgencia" de obtener resultados inmediatos que nos demandaban estos clientes

Lo cierto es que no todo producto es fácilmente vendible en Internet, no todo servicio es atractivo, y no todo lo que se promociona representa beneficios palpables para el público objetivo. Ahí es donde "todo el sistema falla". A veces es necesario hacer mucho branding para brindar la confianza necesaria en los potenciales compradores, y que esto facilite la decisión de compra, en productos o servicios de alto riesgo, o que son costosos.

La necesidad de "vender ya mismo" a veces es incompatible con el mundo de Internet, y lamentablemente el mensaje de muchos medios famosos como Facebook o Google, que prometen "resultados inmediatos" generan espectativas que no siempre son reales.

La agencia digital encontes falla, también cuando falla la venta. Pero en el medio a veces hay productos invendibles, poco competitivos, que intentan mostrarse a la par de otras propuestas ámpliamente superadoras, y que están a no más de un clic de distancia. A veces hay sitios web hechos al antojo del empresario y sin tener en cuenta a su público objetivo (los verdaderos usuarios de la web y potenciales clientes), y una lista interminable de problemas que obstaculizan los resultados del marketing.

Menciono también que las espectativas del cliente y los resultados obtenidos en relación a la inversión y el involucramiento del cliente en su proyecto, rara vez están en armonía. Esto es algo en lo que día a día tenemos que lidiar quienes trabajamos en marketing digital.

Pero lo bueno del marketing digital, es que todo puede medirse y detectarse dónde está la falla:

  • en la promoción en sí misma (anuncios, palabras claves, medios, mensajes, visibilidad, alcance, frecuencia, creatividad)
  • en la landing page (usabilidad, calidad de la propuesta, cualificación del público atraido en relación a la oferta, cuán vendedora y convincente es, etc)
  • en la página de conversión (usabilidad, factores mercadotécnicos en torno al producto o servicio  -competitividad y ofertas alternativas-, factor confianza y credibilidad, etc)
  • en la comercialización (luego de la "acción digital" qué sucedió?)

Lo malo es que no todos los clientes tienen el tiempo, las ganas, y la paciencia para comprender estos complejos sistemas y apostar a planes, donde se le permita una maduración necesaria como para sacar conclusiones válidas.

Me explico: un cliente quiere vender un producto, y pone $ar 200 para lanzar un grupo de anuncios para ese producto. Se generan 150 visitas y ninguna conversión. Se concluye que las acciones (o nuestro trabajo) no funcionan, que no sirvió. Se deja de lado y se descarta.

La estadística pura es la base del marketing digital, te dice, que necesitas un "número mínimo de pruebas" para sacar conclusiones válidas. Posiblemente necesitabas 1000 visitas para obtener 4 consultas y una venta. Posiblemente la rentabilidad de esa venta supere con creces el costo de obtener esas 1000 visitas necesarias para producirla. Pero te quedaste a medias y solo pagaste 150 visitas, por ende no obtuviste ningún resultado. Mejor dicho: perdiste $ 200

La impaciencia, tener elevadas espectativas antes de saber lo que realmente puede esperarse en relación a lo que se invierte, la poca competitividad y atractivo de lo que se promociona, los bajos montos de inversión, la falta de cooperación de algunos empresarios en lograr optimizar sus sistemas comerciales, y el poco conocimiento de cómo funciona la economía digital producen, en conjunto: los casos de fracaso!

En fin... Sea de quien sea la responsabilidad de un fracaso, en DDW jamás somos celosos con nuestro trabajo, y cuando un cliente no está contento, re recomendamos que pruebe con nuestros colegas barilochenses, que consideramos buenos profesionales del sector, por su trayectoria y experiencia, por ejemplo http://www.mileniumsoluciones.com.ar/ y http://www.fjsolutions.com/ar/

Bien. Los seres humanos a veces erramos, a veces nos equivocamos, pero es necesario reconocer nuestros propios fracasos, para poder crecer y aprender de ellos.